PROMOCIÓN DE LECTURA: ¿NACE O SE HACE?

“Lo comunitario es soñado,
pero la realidad siempre desilusiona,
siempre hay quienes prefieren la violencia
a permitir el diálogo para
resolver sus diferencias”
Viajes de campo y ciudad.

Laura Acero

Cuando pensamos en promoción de lectura esperamos encontrar un manual de acción y estrategias que tengan plena aplicabilidad, no obstante, la promoción de lectura es más un acto de amor, de pasión, de devoción, de quienes han atravesado todos los estadios del amor odio que el acto lector supone.

No podemos desconocer que para muchos y muchas los primeros acercamientos a la lectura son complejos, por la obligatoriedad, por problemas visuales, por problemas de aprendizajes o simple y sencillamente porque nunca tuvieron alguien que acompañara estas primeras instancias.

En la actualidad Medellín cuenta con una variada oferta de promoción, animación y mediación a la lectura, desde los ámbitos públicos y también privados, desde la gestación hasta la vida adulta, existen espacios que invitan a quienes no están interesados, pero lo quisieran, y a quienes ya están enamorados de la lectura y quieren compartir su amor y que este se multiplique.

“Hay tantas formas de leer como de vivir: leemos al abrir los ojos, al escuchar un sonido. Leemos también los lugares de la ciudad que habitamos, interpretamos sus espacios descifrando historias, imágenes y personajes… Leemos la palabra escrita; pero también “leemos” el cine, la música, la fotografía y la simbología que está presente en el entorno. Los ciudadanos son sujetos atravesados por el lenguaje, por la palabra escrita y hablada. Por eso, la lectura, la escritura y la oralidad son una hoja de ruta para la transformación, formación y participación ciudadana”.

Plan de Lectura, Escritura y Oralidad de Medellín.

Lo paradójico resulta, cuando pensamos en el tema de la formación en promoción de lectura, quienes han ejercido esta labor durante años, lo han hecho desde disciplinas como la literatura, la bibliotecología, la educación, las ciencias sociales y también desde “el amor al arte”, en Colombia no existe un programa académico que oriente la promoción de lectura, existen diplomados, cursos, talleres, entre otros, que van dando luces sobre lo que puede ser la promoción de lectura y como ejercerla.

Cada organización, institución o colectivo se ha encargado de construir su propia versión de promoción de lectura y si bien, aun los espacios bibliotecarios siguen siendo los lugares en los cuales este ejercicio se da principalmente, las nuevas formas de promoción, han logrado que esta salga a las calles, al campo, a las playas, en carro, en carreta, en burro y hasta en bicicleta.

Ahora bien, como ciudad hemos avanzado mucho en pensar la lectura, la escritura y la oralidad y se han adelantado acciones que encaminan y fortalecen a los y las ciudadanas, a las instituciones, a ir mejorado cada vez más en la calidad de la oferta y también porque no en la demanda, desde los interese y necesidades que los diversos públicos tienen; la literatura en particular tiene una amplia variedad de posibilidades de trabajo, con el cine, con la ciencia, con el arte, con la tierra, con la música, entre muchas otras, debe ser por esto que fomentar, animar, promover, mediar se torna un ejercicio de múltiples posibilidades, de múltiples saberes y voces.

Realizado por:
Bianca Agudelo Quintero
Promotora de lectura