
Editorial:
Libros del Zorro Rojo
Reseña:
Tomás es un niño con súper poderes porque sabe cómo escuchar, saborear, oler y tocar los colores. Este es un hermoso texto para ver y acercarse con los niños y las niñas al mundo de las personas que no pueden ver, desde la sensibilidad y el respeto por las grandes habilidades y capacidades que pueden llegar a tener personas que viven un mundo diferente al nuestro. Este libro también es una gran oportunidad para disfrutar de una delicada y dedicada ilustración.
El libro negro de los colores de Menena Cottin, es un cuento ideal para trabajar los sentidos con los niños y las niñas. Este libro es ideal para explicarles a los niños y a las niñas, porque el libro está hecho en relieve, porque su forma y color, porque está escrito en braille y, por último, porque Tomas el protagonista de la historia ve todo negro.
Estrategia:
Les proponemos utilizar 3 vasos y en cada uno de ellos depositamos 3 elementos diferentes y los niños con los ojos vendados deben identificar que elementos son. Después con los ojos vendados, le vas a dar a probar 3 alimentos diferentes (azúcar, miel, chocolate, una fruta, sal, limón) y el niño debe identificar que sabor es. Y por último vamos a golpear 3 elementos diferentes y el niño identificara los sonidos.
La escritora:
Venezolana, ilustradora, diseñadora gráfica y escritora, estudia diseño gráfico en Caracas y posteriormente se especializa en los EEUU. Tiene una gran producción de libros para niños, pero también es escritora de literatura para adultos. Ha sido galardonada internacionalmente por la calidad de sus obras. En su blog dice: “el papel es no sólo el testigo de esta historia que hace tantos años se comenzó a escribir, sino un protagonista activo en mi vida. Entre dobleces, cortes, rasgados, líneas, colores, dibujos y letras, el papel se integró a mi personalidad convirtiéndose en fuente inagotable de juegos durante mi infancia, receptor de las inquietudes creativas de mi adolescencia, y ahora, durante mis años maduros, en el más íntimo confidente de mis complejas reflexiones.»