María Antonia Ulloque Flórez tiene 9 años y es una de las usuarias más puntuales y creativas de la Biblioteca Familia El Raizal del barrio Manrique. Siempre es la primera en llegar a los encuentros del taller Pintando palabras. Cuando comienza el taller, escucha con atención las indicaciones de la promotora y cada vez que puede levanta la mano para dar su opinión o responder alguna pregunta.
En una ocasión, Hanssel Castro, bibliotecario de Ratón de Biblioteca, describió a los animales de la mitología griega. María Antonia, que alguna vez escuchó hablar de estas criaturas extraordinarias, les contó a sus compañeros sobre el minotauro, un monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro. “Ella participa mucho. Siempre quiere contestar las preguntas. Es muy inquieta, inteligente y conversadora”, dice Hanssel.
María Antonia llegó por primera vez a la biblioteca en el 2021, cuando su amigo Samuel le pidió que lo acompañara a la clase de ajedrez. Le gustaron tanto los libros, las actividades y la gente que habitaba esta casa de lectura que decidió quedarse. “De la biblioteca me gusta mucho la clase de arte, los computadores y los libros. También me gusta mucho el techo porque es gris y brilla”, dice María Antonia.

Los talleres de arte son sus favoritos. La promotora Maritza Montoya reconoce el talento de María Antonia y se imagina que podría convertirse en ilustradora o diseñadora gráfica: “A ella le gustan mucho las manualidades: le encanta moldear figuras en porcelanicron. Es muy creativa: pinta, dibuja. El arte le permite ser, explorar. Además, es una niña que, para la edad que tiene, puede hablar casi de cualquier tema y lo que no sabe, lo pregunta”.
Los libros también han motivado la curiosidad y la creatividad de María Antonia. Cuando empezó a ir a la biblioteca buscaba cuentos ilustrados e historias de animales; ahora, dentro de su lista de favoritos está La fábrica de chocolates y los relatos de suspenso y terror, donde las brujas son los personajes principales. Ese gusto por la lectura lo comparte con Deisy Flórez, su mamá. En las noches, leen juntas los libros que prestan en la biblioteca: “Ella se lleva cuatro o cinco libros para la casa y se los lee en un momentico. La lectura le ha despertado mucho la imaginación, a veces me sale con unas cosas que me dejan hasta pensando”, cuenta Deisy.
María Antonia también comparte lo que ha aprendido en la biblioteca con sus compañeros del colegio. Estudia en la Institución Educativa Ramón Múnera Lopera y está en cuarto de primaria. Le gusta hacer sus tareas sola y es una de las mejores estudiantes de su curso. Daisy se llena de orgullo cada vez que le hablan de las habilidades de su hija: “María Antonia es muy inteligente; incluso, una profesora le dijo que si se esforzaba más la promovían de año y eso lo tiene toda contenta. Ella es muy independiente, yo no tengo que preocuparme por sus tareas”.
Aunque todavía falta mucho para graduarse de bachillerato, María Antonia tiene muy claros sus proyectos: quiere estudiar veterinaria porque le gustan mucho los animales; además, le gustaría ser chef y tener su propio restaurante, y no descarta la idea de ser ilustradora. También espera cumplir uno de sus sueños: ser una reconocida youtuber para hablar de todo lo que le apasiona. Deisy está dispuesta a apoyarla en sus planes, mientras tanto la seguirá motivando para que visite la Biblioteca Familia El Raizal: “Esta es la puerta que todos los niños deberían tocar antes de entrar al colegio. Es como una escuelita en la que se aprende de todo, porque en los libros hay cosas muy buenas. Ojalá todos aprovecharan este espacio al máximo”.